EL PODER SOCIEDUCATIVO DE LA LECTURA
Ha sucedido, y todavía continúa sucediendo, aunque en menor medida, que la literatura infantil y juvenil ha sido víctima de una obsesión institucional por el “didactismo”, considerando la lectura -y, con frecuencia, la literatura- como un “recurso” orientado a modelar la infancia invocando los principios morales, religiosos, ideológicos imperantes.
Con lemas que se han perpetuado en el imaginario colectivo, desde la infancia hasta la vejez, hemos seleccionado libros y textos que versan sobre el papel de la lectura y la literatura en la discriminación de la mujer, a partir de la elaboración manipuladora del género femenino y de lo que para una sociedad machista significaba y, aún puede significar, ser mujer.